¿Asamblea Nacional con dos presidentes?

Los diputados chavistas de la Asamblea Nacional de mayoria opositora votaron como presidente del Parlamento a un casi desconocido Luis Parra, mientras las fuerzas policiales impedían a golpes acceder al hemiciclo a Juan Guaidó, reelegido horas después como líder de la cámara en la sede del diario El Nacional.
El Palacio Legislativo amaneció tomado por funcionarios de la Policía Nacional (PN) y la Guardia Nacional (GN, policía militarizada), quienes incluso impidieron a numerosos periodistas ingresar a la sede de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento).
Allí se presentó Guaidó junto a un grupo de diputados que fueron retenidos como él durante horas en los diferentes puntos de control bajo la excusa de que debían revisar uno a uno la documentación.
En paralelo, parlamentarios del oficialista Bloque de la Patria y opositores que se han apartado de la línea de Guaidó, acusados muchos de ellos de corrupción, ingresaron sin mayor problema.
Cuando Guaidó, a quien casi 60 países reconocen como presidente interino de Venezuela, llegó hasta el edificio los agentes del GN le impidieron el acceso y se desató entonces la escena más insólita de la jornada: una docena de funcionarios le hicieron retroceder a golpes.
Para sorpresa incluso de sí mismo, Parra fue elegido como el presidente de la Asamblea Nacional a espaldas del resto de los diputados, si bien nunca se supo el número de votos que obtuvo, pues la transmisión para muchos medios fue imposible ante la caída general de la redes y solo el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) hizo una transmisión demediada.
Lo descabellado de la escena quedó en evidencia cuando Parra tuvo que dirigirse a los asistentes con un megáfono en mano porque los técnicos de sonido se negaban a encender los micrófonos. Entonces, varios simpatizantes del chavismo intentaron echar abajo a golpes la cabina de audio.
Torrealba frenó esa acción y pidió acelerar la votación. Según dijo después, los diputados oficialistas estaban nerviosos porque no llegaba Guaidó, si bien desde dentro se podía escuchar la pelea desatada a las puertas entre el líder opositor y los agentes de la GNB.
Pese a la escena de Guaidó tratando de entrar a la sede legislativa, que dio vueltas por las redes sociales y abrió portadas de medios durante todo el día, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que no entró a la Asamblea porque no quiso «dar la cara».
Desde la inauguración de estadio de béisbol en La Guaira, localidad cercana a Caracas, donde disputó un partido de softbol junto a militares y otros miembros del Gobierno, Maduro manifestó que Guaidó no entró porque no iba a contar con los votos necesarios para ser reelegido.
«No las tienes puestas porque si uno tiene que enfrentar una situación da la cara, pero no quiso dar la cara», le espetó en un acto de carácter teóricamente deportivo al que acudió acompañado por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino.
Para el mandatario, los diputados retiraron su apoyo al líder opositor, a quien calificó de «un ser muy corrupto», puesto que «la procesión venía por dentro» porque «el país repudia a Juan Guaidó como títere del imperialismo norteamericano».
Además, dijo que fueron los propios opositores los que pidieron un dispositivo de seguridad que fue el «que se ha montado cada 5 de enero desde hace 20 años hasta nuestros días», fecha en que se inauguran las sesiones en el Legislativo.