Ciencia y SaludInternacionalesNorteamérica

Biden comienza a revertir medidas de Trump

El gobierno del presidente Joe Biden comenzó el miércoles a revertir una serie de prohibiciones de la era Trump sobre el aborto, entre ellas una directriz que sacó a Planned Parenthood del programa federal de planificación familiar y creó nuevas complicaciones para las mujeres interesadas en abortar.

Planned Parenthood es una organización de clínicas en Estados Unidos que proporcionan información y asistencia para el «control» de natalidad y el aborto, enfermedades de transmisión sexual y asuntos relacionados.

Planned Parenthood, conocida como la industria del aborto, apoyo e hizo campaá a favor de Biden.

Una nueva regla propuesta por el Departamento de Salud y Servicios Humanos cumple una promesa de campaña de Biden de revertir la política de «planificación» familiar de su predecesor, calificada de “mordaza” por grupos feministas que promueven el aborto.

La política de Trump de 2019 “abandonó un enfoque centrado en el cliente, pese a las objeciones de todas las organizaciones médicas importantes y sin una razón compensatoria de salud pública”, escribió el Departamento de Salud en la propuesta de Biden. “Ese enfoque no puede ser armonizado con los principios aceptados de salud púbica”, según la administración.

Sin embargo, el gobierno de Biden no suspendió la regulación de Trump, un paso adicional que querían algunos defensores del derecho al aborto. La política de Trump seguirá en vigencia hasta que sea reemplazada por la regla de Biden, un proceso que puede tomar meses. Funcionarios del gobierno dijeron que ejercer control ahora aumentará las probabilidades de que los cambios sean ratificados por las cortes.

Aunque bajo la ley los fondos federales de planificación familiar no podían ser usados para pagar por la realización de abortos, los religiosos conservadores han calificado el programa como un subsidio indirecto a Planned Parenthood, el mayor proveedor de abortos en el país. El entonces presidente Trump contaba con los religiosos conservadores como parte vital de su base política y accedió a sus demandas sobre una serie de asuntos sobre las mujeres.

El gobierno de Trump requería que las clínicas financiadas federalmente se separaran financiera y físicamente de las instalaciones que practicaran abortos. También se suponía que las mujeres embarazadas debían ser canalizadas con especialistas para recibir asesoramiento prenatal.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Translate »
error: