Colombia: 21 militares reconocen 296 ejecuciones extrajudiciales
La JEP reveló que en ese departamento de la Orinoquia colombiana actuó una red criminal en el seno de la Brigada XVI.

En una audiencia pública realizada en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), un grupo de exintegrantes del Ejército de Colombia reconoció su responsabilidad por el asesinato y desaparición forzada de 296 víctimas que fueron presentadas como ‘falsos positivos’ en el municipio Yopal (Casanare), entre 2005 y 2008.
En ese acto, 21 exmiembros de Ejército, se encuentra un general retirado, un funcionario del desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). También dos civiles fueron imputados por crímenes de guerra y de lesa humanidad como parte del Caso 03 relativo a los ‘falsos positivos’.

La JEP reveló que en ese departamento de la Orinoquia colombiana actuó una red criminal en el seno de la Brigada XVI. La brigada está compuesta por unas 367 personas, que se encargaba de planear, ejecutar y encubrir las ejecuciones extrajudiciales. Todos estaban bajo el mando del general retirado Henry William Torres Escalante.
Quienes comparecieron ante la JEP aseveraron que las bajas en combate eran un indicador del «éxito militar». Para esto fueron destinados «recursos, roles y modos de operación» con el fin de «la consolidación territorial» y de «mostrar avances en la guerra en contra de las guerrillas». Además del Ejército, el extinto DAS tuvo participación en la producción de información de inteligencia para simular que las actuaciones eran bajo el marco de la legalidad.
Niños y adolescentes participaron en la guerrilla
Según la JEP, los asesinados fueron en su mayoría hombres, de entre 18 y 25 años. Sin embargo, también fueron ultimadas nueve mujeres, una de ellas embarazada, dos trabajadoras sexuales y una persona de la comunidad LGBTI. Por ello lo que ese organismo de justicia transicional imputó por primera vez un crimen de lesa humanidad de persecución por razones de género.
Asimismo, imputó el crimen de guerra de utilización de niños y adolescentes por involucrar menores de 18 años que eran usados como reclutadores de algunas de las víctimas.

Reconocimiento histórico
El reconocimiento de los exmilitares es un paso histórico en la búsqueda de la verdad y la justicia sobre los falsos positivos. Las víctimas y sus familiares llevan años clamando por este tipo de acciones, que les permitan conocer lo que ocurrió con sus seres queridos y obtener reparación.
«Este es un día importante para la memoria de las víctimas y para el país», dijo el representante legal de las víctimas, José Hilario López. «Hoy se ha reconocido la verdad de lo que ocurrió y se ha hecho justicia a quienes fueron asesinados y desaparecidos».
La JEP aún debe determinar las penas que se impondrán a los responsables de los falsos positivos. Sin embargo, el reconocimiento de estos crímenes es un paso importante para cerrar un capítulo doloroso de la historia de Colombia.