Los tres países con la gasolina y el diésel más baratos del mundo: Venezuela, Irán y Libia

Un trío con reservas y tensiones históricas.
Venezuela, Irán y Libia lideran el ranking mundial del combustible más barato. Los tres países comparten enormes reservas de petróleo y una relación conflictiva con Estados Unidos, lo que convierte al crudo en una herramienta política y de resistencia.
Precios simbólicos del diésel.
Según datos de Global Petrol Prices, los valores actuales son:
- Venezuela: 0.004 dólares/litro
- Irán: 0.006 dólares/litro
- Libia: 0.028 dólares/litro
Estos precios, muy por debajo del mercado internacional, reflejan un modelo económico basado en subsidios estatales y control directo de la producción.
El combustible como instrumento político:
- Venezuela: mantiene precios casi gratuitos, aunque con graves distorsiones económicas.
- Irán: utiliza el subsidio como parte de su contrato social y símbolo de autosuficiencia frente a sanciones.
- Libia: pese a su fragmentación política, conserva precios bajos para sostener cierta estabilidad interna.
En todos los casos, el combustible barato funciona como mecanismo de legitimidad y control social, evitando protestas y reforzando la narrativa de soberanía.
La tensión con Estados Unidos.
Las sanciones y rivalidades con Washington han reforzado la decisión de mantener precios internos artificialmente bajos. Para estos gobiernos, el subsidio no es solo un gasto económico, sino una declaración política frente a la presión internacional.
El petróleo como arma geopolítica.
El control del crudo les permite fijar precios internos sin depender del mercado global, negociar apoyo diplomático y mantener influencia regional. En un mundo que avanza hacia la transición energética, el combustible barato sigue siendo su carta más visible en el tablero internacional.




