Tolerancia cero contra abusos, pide el Papa Francisco

El Papa Francisco pidió tolerancia cero al referirse hoy, con particular claridad, a los abusos sexuales a menores, uno de los problemas cruciales en la Iglesia de las últimas décadas, así como en las órdenes religiosas.
Al romper el «ayuno» de las audiencias en el mes de julio, al reunirse los padres capitulares de tres congregaciones religiosas – Orden de la Madre de Dios, Congregación de la Misión y Orden Basiliana de San Giosafat- el pontífice reafirmó con convicción el concepto de «tolerancia cero» e invitó abiertamente a las personas consagradas a denunciar los casos de abuso que lleguen a conocer.
«Ustedes son tres Congregaciones religiosas, y uno de los problemas, lo sabemos, que existen muchas veces, es el problema de los abusos», dijo.
«Por favor, recuerden bien esto -continuó-: tolerancia cero con el maltrato infantil o personas incapaces, tolerancia cero. Por favor, no oculten esta realidad».
«Somos religiosos, somos sacerdotes para llevar a la gente a Jesús, no para ‘comer’ a la gente con nuestra lujuria -advirtió-. Y el abusador destruye, ‘come’, por así decirlo, al abusado con su lujuria». «Tolerancia cero», reiteró Francisco.
«No se avergüencen de denunciar: ‘Este hizo esto, aquel lo otro…’. Te acompaño, eres un pecador, estás enfermo, pero tengo que proteger a los demás. Por favor, les pido esto, tolerancia cero. Esto no se soluciona con un traslado. ‘Ah, de este continente lo estoy enviando al otro continente…’. No», sostuvo el Papa con firmeza.
Sus fuertes declaraciones sobre el problema de la pedofilia se produjeron al conocer esta mañana una nueva demanda interpuesta, esta vez en un foro civil, contra el cardenal australiano George Pell, exprefecto vaticano para la Economía y exarzobispo de Melbourne y Sydney, por parte del padre de una presunta víctima de abuso.
El padre de un exmonaguillo ya fallecido, que en el marco el proceso de 2018, según la acusación, había sufrido abusos en 1996 por parte del entonces arzobispo de Melbourne, inició una acción legal en la Corte Suprema contra el prelado y la Arquidiócesis Católica de Melbourne.
Lo informó hoy el diario de Melbourne The Age y precisó que en ese juicio, Pell fue declarado culpable de abusar de dos monaguillos que entonces eran menores de edad, pero el Tribunal Superior anuló la sentencia en 2020 y el cardenal fue liberado de prisión después de permanecer más de un año detenido.
El Alto Tribunal en sesión plenaria anuló la sentencia, después de que los siete jueces concluyeran que había «una posibilidad significativa de que una persona inocente» hubiera sido declarada culpable en el juicio.
Durante el juicio de 2018, uno de los exmonaguillos testificó que el entonces arzobispo había abusado de él y de su amigo en la sacristía de la catedral de Melbourne después de una misa dominical.
Mientras tanto, el otro chico había muerto de una sobredosis de drogas en 2014, sin haber denunciado nunca a Pell.
El padre del joven fallecido, que no puede ser identificado, inició ahora una demanda civil contra la archidiócesis católica de Melbourne y contra Pell, buscando así que se reabra el caso para obtener una indemnización.