
La advertencia de Bruselas.
La Unión Europea envió a finales de marzo una carta al Gobierno español en la que señala que la Directiva comunitaria del IVA no permite aplicar un tipo reducido a los combustibles. El aviso llegó pocas horas después de que el Ejecutivo aprobara el decreto anticrisis que rebaja el impuesto del 21% al 10% en gasolina y gasóleo.
La postura del Gobierno.
Desde Madrid defienden que la medida es temporal y coyuntural, con vigencia hasta el 30 de junio, y que busca aliviar el impacto del alza del petróleo en familias, autónomos y empresas. El paquete de ayudas supera los 5.000 millones de euros e incluye también rebajas en la electricidad, el gas natural y la congelación del precio del butano y propano.
Un contexto de tensión internacional.
El repunte de los carburantes está directamente ligado a la inestabilidad en Oriente Medio, marcada por la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel. Bruselas recordó que, aunque no se puede reducir el IVA en combustibles, los Estados miembros sí tienen margen para ajustar los impuestos especiales sobre hidrocarburos.
Otros países en la misma situación.
Polonia recibió una advertencia similar tras aplicar una medida idéntica. En ambos casos, la Comisión Europea no ha abierto de momento un procedimiento de infracción, aunque mantiene la vigilancia sobre el cumplimiento de la normativa comunitaria.




