
Defensa marítima de nueva generación.
Japón avanza en la construcción de dos Aegis System Equipped Vessel (ASEV), buques de guerra de casi 200 metros de eslora y 12.000 toneladas de desplazamiento. Cada uno contará con 128 celdas de lanzamiento vertical y cuatro radares AESA AN/SPY-7(V)1, capaces de detectar amenazas aéreas y balísticas con una potencia cinco veces superior a la de los actuales destructores japoneses.
Alternativa a las bases terrestres.
El proyecto surge como reemplazo móvil a las instalaciones Aegis Ashore, ofreciendo flexibilidad para desplegarse en las zonas donde sean más necesarios. El primer ASEV comenzó a construirse en Nagasaki en 2025 y se espera que entre en servicio antes de finalizar el año fiscal 2027. El segundo fue botado en Yokohama en febrero de 2026.
Murallas flotantes frente a amenazas regionales.
La iniciativa responde al aumento de las capacidades militares de China, que mantiene disputas con Japón por las islas Senkaku, y al arsenal balístico de Corea del Norte, capaz de alcanzar todo el territorio japonés. Los ASEV están diseñados para permanecer desplegados largos periodos y actuar como primera línea de defensa en el mar.
Futuras incorporaciones.
Japón prevé integrar en 2032 misiles Tomahawk y una versión de mayor alcance del Type 12 nacional, reforzando aún más la capacidad ofensiva y defensiva de su flota.




