António Guterres advierte sobre los riesgos de una carrera armamentística con inteligencia artificial

El secretario general de la ONU alerta de que una competencia entre Estados Unidos y China para desarrollar armas basadas en IA podría provocar consecuencias graves a nivel global.
A pocas semanas de concluir su mandato al frente de Naciones Unidas, António Guterres lanzó una de sus advertencias más contundentes sobre el futuro de la inteligencia artificial. El diplomático portugués considera que una carrera tecnológica entre Estados Unidos y China para desarrollar armamento impulsado por IA podría convertirse en una amenaza para la estabilidad mundial.
Tras diez años al frente de la ONU, Guterres se prepara para abandonar el cargo en un contexto marcado por conflictos internacionales, tensiones geopolíticas y desafíos cada vez más complejos relacionados con la tecnología y el cambio climático.
La preocupación por la inteligencia artificial.
Para Guterres, el avance de la inteligencia artificial requiere normas internacionales claras y mecanismos de supervisión efectivos. En su opinión, la falta de regulación podría abrir la puerta a escenarios de alto riesgo, especialmente en el ámbito militar.
El secretario general sostiene que las grandes potencias deben mantener canales de diálogo permanentes para evitar que la competencia tecnológica desemboque en una nueva carrera armamentística. Según explica, el mayor peligro radica en la concentración de capacidades de inteligencia artificial en manos de un reducido grupo de países.
A su juicio, la utilización de esta tecnología para desarrollar sistemas de combate o armamento autónomo exige acuerdos globales que reduzcan los riesgos de una escalada incontrolada.
Un mundo con más conflictos y menos consensos.
Durante la entrevista, Guterres también expresó su preocupación por el funcionamiento del Consejo de Seguridad de la ONU. Considera que el organismo atraviesa problemas de legitimidad y eficacia debido a las divisiones entre las principales potencias mundiales.
Según el dirigente portugués, el actual sistema internacional dificulta la resolución de conflictos y limita la capacidad de la comunidad internacional para tomar decisiones decisivas en momentos de crisis.
Pese a ello, defendió la importancia del multilateralismo y de mantener el respeto al derecho internacional. En su opinión, abandonar esas reglas supondría un grave retroceso para la estabilidad global.
“Un mundo sin reglas sería un desastre”, afirmó al referirse a la necesidad de preservar los principios que han guiado durante décadas a Naciones Unidas.
Cambio climático: una batalla aún pendiente.
El cambio climático sigue siendo otra de sus principales preocupaciones. Guterres reconoció que la humanidad todavía no está ganando esa batalla, aunque aseguró que las energías renovables, los avances tecnológicos y la evolución de la ciencia ofrecen señales positivas para el futuro.
El secretario general sostiene que la transición energética es inevitable y considera que la dependencia de los combustibles fósiles terminará reduciéndose de forma progresiva en los próximos años.
Una mujer para liderar la ONU.
Sobre su sucesión, Guterres evitó pronunciarse sobre candidatos concretos. Sin embargo, sí dejó clara su preferencia de que el próximo liderazgo de Naciones Unidas recaiga en una mujer.
A su juicio, una mayor presencia femenina en los principales puestos de poder representaría un avance importante para la gobernanza global y para las instituciones internacionales.
Mientras se define quién ocupará el cargo a partir del próximo año, Guterres asegura que seguirá centrando sus esfuerzos en dos asuntos que considera fundamentales para el futuro: la inteligencia artificial y el cambio climático.




