La “narcopolítica” marca la campaña entre México y Estados Unidos

Un tema electoral explosivo.
A menos de dos meses de las elecciones de medio término en Estados Unidos, Donald Trump ha intensificado su discurso contra México, acusando que el crimen organizado influye en la política del país vecino. La narrativa busca movilizar a sus bases, mientras en México la presidenta Claudia Sheinbaum responde con firmeza contra lo que considera injerencias de Washington.
Choque de discursos.
Trump presentó un informe al Congreso en el que exige que México haga más para frenar el tráfico de drogas y perseguir a funcionarios corruptos. La etiqueta de “narcopolítica” se ha convertido en un recurso recurrente dentro del repertorio republicano. Sheinbaum replicó que México reconoce sus problemas y actúa en consecuencia, pero que ningún país extranjero debe juzgarlo desde fuera.
Impacto político en ambos países.
El señalamiento estadounidense ha dado oxígeno a la oposición mexicana, debilitada tras los comicios de 2024. Campañas contra Morena utilizan términos como “narcogobierno” o “narcopresidencia”, en sintonía con el discurso MAGA y la ultraderecha internacional. La acusación contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, por supuestos vínculos con el crimen organizado, intensificó la tensión.
Estrategia de Sheinbaum.
La mandataria ha impulsado medidas internas para blindar a su partido frente a acusaciones de corrupción:
Campañas contra el crimen organizado lideradas por Omar García Harfuch.
Procesos judiciales contra funcionarios municipales vinculados al narco.
Revisión de antecedentes y movimientos financieros de aspirantes a cargos públicos.
El comodín de México en la política estadounidense.
El tema migratorio y la “narcopolítica” siguen siendo armas recurrentes en la campaña republicana. Incluso incidentes menores, como el ocurrido en la convención de Dallas con un manifestante que portaba la bandera mexicana, son aprovechados para reforzar el discurso duro contra el vecino del sur.




