NASAMS, el sistema antiaéreo que refuerza la defensa de España

Un escudo aéreo moderno.
El sistema de misiles NASAMS, desarrollado por Kongsberg Defence & Aerospace (Noruega), Raytheon Systems (EE.UU.) e Izar (España), se ha convertido en uno de los pilares de la defensa aérea nacional. Su capacidad para interceptar drones, misiles balísticos de corto alcance, helicópteros y misiles de crucero lo hace esencial para proteger infraestructuras críticas y operaciones estratégicas.
Integración en las Fuerzas Armadas.
España lleva más de dos décadas operando NASAMS. El Ejército de Tierra fue el primero en incorporarlo con ocho lanzadores, actualmente en proceso de modernización hacia la versión NASAMS 2+. El Ejército del Aire y del Espacio también ha iniciado su despliegue con una batería destinada al EADA, con sede en la Base Aérea de Zaragoza, donde se construyen nuevas infraestructuras para consolidar su uso.
Interoperabilidad OTAN.
El verdadero valor del NASAMS está en su interoperabilidad. El sistema se integra en redes de mando y control de la OTAN, comparte datos en tiempo real y opera con sensores aliados. Esta capacidad de “hablar el mismo idioma” multiplica su eficacia en escenarios multinacionales y refuerza el escudo aéreo de la Alianza frente a amenazas híbridas.
Un estándar internacional.
Más de quince países utilizan NASAMS. Estados Unidos lo emplea para proteger Washington, mientras que naciones como Noruega, Finlandia, Lituania, Países Bajos, Australia, Indonesia, Omán, Qatar, Turquía y Ucrania lo han incorporado a sus arsenales. En el caso de Ucrania, ha demostrado gran efectividad contra misiles de crucero rusos.
España en la defensa colectiva.
La participación activa de España en las misiones de policía aérea de la OTAN y en los despliegues del flanco este se ve reforzada con NASAMS. El sistema no solo protege el territorio nacional, sino que asegura la integración plena de las Fuerzas Armadas en la arquitectura de defensa colectiva de la Alianza.




