Ucrania: Civiles fueron evacuados de Azovstal

Moscú acusó a Estados Unidos de participar directamente en la guerra, mientras se registró una contraofensiva ucraniana en Járkov, con misiles sobre Odesa y muchos civiles fueron evacuados de Azovstal.
«Se cumplió la orden del presidente: todas las mujeres, niños y ancianos fueron evacuados de Azovstal. Esta parte de la misión humanitaria en Mariupol se completó»: así lo afirmó la viceprimera ministra ucraniana Iryna Vereshchuk.
Al final del alto el fuego de tres días para los corredores humanitarios declarado por Rusia, los civiles ya no están atrapados en el sótano de la fábrica que se convirtió en el símbolo de la resistencia.
En Kiev, el alivio por haber rescatado a los más frágiles con una complicada misión en coordinación con Naciones Unidas y Cruz Roja, repetidamente interrumpida por bombardeos y enfrentamientos, deja paso ahora a la preocupación por la suerte de los cerca de dos mil soldados hasta ahora protegidos por túneles de las «catacumbas» de Azovstal, entre miembros del regimiento de Azov y tropas de otras formaciones del ejército.
Una vez evacuados los civiles, utilizados según Moscú como «escudos humanos» por los últimos defensores de Mariupol, no queda nada que frene los planes de un ataque total, mientras los combatientes ucranianos siguen excluyendo la rendición.
Azovstal evacuado, se plantea incursión
Un posible asalto relámpago para intentar hacerse con el control de la fábrica a tiempo podría ser el el 9 de mayo, para ofrecerle a Vladimir Putin el que sería el éxito simbólicamente más importante en dos meses y medio de guerra, justo el día en que Rusia celebra a bombo y platillo la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Un momento que podría ser crucial para el desarrollo del conflicto, con el presidente Volodimir Zelenksy señalando una línea roja para las negociaciones en la salvación de los soldados.
Las autoridades ucranianas ya consideran que el día es de alto riesgo en todo el país. El temor a una intensificación de los bombardeos llevó a varias regiones a imponer un toque de queda para reducir los riesgos para la población.
También es vista como una fecha decisiva para el alcalde de Kiev, Vitalij Klitschko, quien invitó a los habitantes que huyeron de la capital a regresar recién al día siguiente.
Y un llamamiento a mantenerse a salvo también fue lanzado directamente por Zelensky, quien pidió a «todos los ciudadanos, especialmente en los últimos días, que no ignoren las sirenas antiaéreas».
Mientras tanto, los combates persisten en los distintos frentes, entre ellos, en la región de Kharkiv en el noreste, cuyo control es crucial para la ofensiva en el Donbás.
Según analistas del think-tank militar American Institute for War Studies, la contraofensiva reivindicada por Kiev desde hace un par de días ya se fue extendiendo, aliviando así la presión militar de Moscú en ese cuadrante y evitando el riesgo de nuevos ataques masivos al oeste del país del río Dnipro.
Se produjeron tiroteos con armas pequeñas en los suburbios de Severodonetsk, distrito de Lugansk, entre separatistas prorrusos y unidades ucranianas que utilizaron francotiradores y drones. Las amenazas de ataques con misiles siguen siendo fuertes en Ucrania, con ataques reportados desde Sumy, en el noroeste hasta Mykolaiv, una bisagra entre las áreas controladas por Rusia en el sur de Ucrania y la región de Odesa, una vez más objetivo de lanzamientos de misiles que dañaron varias infraestructuras.
Y frente a la costa de la ciudad, en aguas del Mar Negro cerca de la isla de las Serpientes, la Defensa Ucraniana anunció, sin dar detalles, la destrucción con drones de ataque Bayraktar de otro buque de guerra ruso, esta vez una lancha de desembarco de la clase Serna, y dos sistemas de misiles antiaéreos Tor, a raíz del ataque reivindicado, pero negado por Moscú, contra la fragata Almirante Makarov.