India sin comunistas: el fin de un ciclo político tras 70 años de poder regional

El fin de una era.
Por primera vez desde 1957, India no cuenta con ningún gobierno estatal liderado por comunistas. La derrota del Frente Democrático de Izquierda (LDF) en Kerala marcó el cierre de uno de los experimentos más duraderos de comunismo democrático en el mundo.
Del auge al declive.
En su apogeo, los partidos comunistas gobernaron estados como Bengala Occidental, Kerala y Tripura, influyendo en la vida de más de 100 millones de personas. Sin embargo, el avance del nacionalismo hindú, la liberalización económica y la política basada en castas y religión fueron debilitando su base social.
Errores estratégicos y contradicciones.
El rechazo del CPI (M) a liderar un gobierno de coalición en 1996, considerado un “error histórico”, y las tensiones en Bengala por la expropiación de tierras para la industria, aceleraron el desgaste. Kerala, pese a sus logros sociales, dependía de remesas externas y terminó adoptando políticas económicas que antes rechazaba.
Una izquierda reducida pero vigente.
Hoy, el voto comunista cayó a menos del 2% a nivel nacional. En Tripura y Bengala Occidental son apenas una sombra de lo que fueron, mientras que en Kerala aún conservan un tercio del electorado. Los líderes insisten en que, aunque el poder institucional se ha reducido, su influencia social y cultural sigue viva.




