Trump prohíbe importaciones de Canadá y recrudece la guerra comercial

Una nueva escalada.
La Administración de Donald Trump anunció la prohibición de importar varios productos de Canadá, entre ellos motocicletas, derivados lácteos y licores. La medida entrará en vigor el 29 de septiembre y se suma a los aranceles recíprocos que Ottawa impuso sobre bienes estadounidenses tras los gravámenes del 50% aplicados por Washington.
Justificación oficial.
Según un alto cargo del Gobierno estadounidense, la decisión busca “igualdad de condiciones” en el comercio bilateral. El veto se ampara en la sección 338 de la Ley de Aranceles de 1930, que autoriza al presidente a prohibir productos de países considerados “discriminatorios” hacia Estados Unidos. La Casa Blanca asegura que los bienes seleccionados fueron escogidos para minimizar el impacto en los consumidores locales.
Contexto político.
El anuncio llega en plena campaña hacia las elecciones de medio mandato de noviembre, en un escenario marcado por el descontento ciudadano ante la guerra con Irán y el aumento de precios. Trump intenta mostrar firmeza frente a Canadá, su principal socio comercial, mientras enfrenta una caída en los índices de aprobación.
Respuesta canadiense.
El primer ministro Mark Carney instó a reforzar la independencia económica de Canadá y advirtió que el giro tendrá costes, aunque menores que los de mantener la dependencia de Washington. Ottawa ya había aplicado aranceles de entre el 15% y el 50% a productos estadounidenses como muebles y electrónicos, tras el fracaso de las negociaciones bilaterales en agosto.
Lo que está en juego.
La prohibición de importaciones canadienses marca un nuevo capítulo en la guerra comercial entre ambos países. Con los aranceles en aumento y las tensiones políticas al alza, el futuro de la relación económica entre Estados Unidos y Canadá se vuelve cada vez más incierto.




