
Un golpe a la cúpula del ejército.
El presidente chino Xi Jinping destituyó al general Zhang Youxia, considerado uno de sus hombres de mayor confianza. La decisión, acompañada de una investigación por corrupción y deslealtad, envía un mensaje claro: ni siquiera los vínculos personales con el líder garantizan seguridad dentro del ejército.
Un veterano convertido en paria.
Zhang, de 75 años, era vicepresidente de la Comisión Militar Central y un veterano de guerra con trayectoria diplomática. Su cercanía con Xi parecía blindarlo, pero ahora enfrenta la posibilidad de un juicio secreto en el sistema militar chino que podría terminar en condena y cárcel.
Razones detrás del cese.
El Diario del Ejército de Liberación acusó a Zhang y a otro comandante de “socavar gravemente el liderazgo del partido sobre el ejército”. Analistas señalan que más allá de la corrupción, la destitución refleja una supuesta traición personal a Xi y un intento de desafiar su autoridad.
Concentración de poder en Xi.
Expertos como Yun Sun y Dennis Wilder apuntan que Zhang había acumulado demasiado poder tras la salida de otros generales, lo que incomodaba a Xi. Su caída refuerza la consolidación absoluta del líder sobre las fuerzas armadas.
Impacto político.
La destitución de Zhang elimina una de las figuras más influyentes de la élite militar y refuerza la idea de que nadie está a salvo en la campaña de purgas de Xi. El movimiento concentra aún más poder en manos del presidente chino y redefine el equilibrio interno del ejército.




