Irán reconoce avances con EE.UU., pero mantiene la presión sobre Ormuz

Negociaciones sin acuerdo inmediato.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que las conversaciones con Estados Unidos han logrado “entendimiento en algunos temas”, aunque subrayó que el acuerdo final sigue distante. Según explicó, persisten diferencias en asuntos clave como el programa nuclear y el control del estrecho de Ormuz.
La confianza como condición.
Qalibaf insistió en que Washington debe “ganarse la confianza” de Irán. Señaló que cualquier compromiso debe cumplirse de manera recíproca: “Cada paso nuestro debe corresponderse con un paso de ellos”.
El pulso por Ormuz.
Irán condiciona la normalización del tránsito marítimo al levantamiento del bloqueo naval que, según Teherán, mantiene Estados Unidos sobre sus puertos. Aunque el estrecho fue reabierto brevemente el viernes, al día siguiente se volvió a imponer un control estricto. Este corredor es estratégico, ya que por él circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Desde Washington, el presidente Donald Trump advirtió que no aceptará “chantajes” y dejó abierta la posibilidad de reanudar los bombardeos si no se alcanza un acuerdo antes de que expire el alto el fuego el próximo miércoles.
Choque con la Unión Europea.
La tensión se extendió a Bruselas. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, pidió mantener abierto Ormuz “sin condiciones”. En respuesta, el portavoz iraní Ismail Bagaei acusó a la UE de “hipocresía” y defendió el derecho de Irán a controlar el paso para evitar ataques ilegales contra su territorio.
Primeros cruceros en tránsito.
Pese al clima de incertidumbre, este sábado varios cruceros vacíos lograron atravesar Ormuz por primera vez desde el inicio del conflicto. Entre ellos, el MSC Euribia, que partió de Dubái rumbo al norte de Europa, y el Mein Schiff 4, de Tui Cruises. El tránsito evidencia una apertura limitada, aunque el estrecho sigue siendo el principal foco de fricción entre Teherán y Washington.




