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Intercambio de sobrinos Flores podría facilitar negociaciones

El intercambio de prisioneros entre Venezuela y EEUU, entre los que se incluyen dos sobrinos de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, puede significar el reinicio de la negociación entre la oposición y el régimen venezolano en busca de acuerdos para aliviar la crisis humanitaria que enfrenta el país, y la definición de garantías electorales para los decisivos comicios presidenciales del año 2024.

En concreto, Venezuela liberó a siete estadounidenses detenidos a cambio de los sobrinos de Cilia Flores. Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, fueron detenidos en Haití en 2015 por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por su sigla en inglés) cuando intentaban transportar a EEUU más de 800 kilos de cocaína. En 2017 fueron condenados a 18 años de prisión por narcotráfico.

A cambio, Venezuela liberó a cinco ejecutivos venezolano-estadounidenses de Citgo, subsidiaria de la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). Estos ejecutivos formaban parte de un grupo de siete altos directivos de la empresa que permanecían encarcelados desde 2017 por la presunta malversación de US$4 mil millones en bonos de Citgo.

Adicionalmente Maduro accedió a liberar a dos turistas estadounidenses acusados de espionaje.

A pesar de las siete liberaciones, aún permanecen detenidos en Venezuela cuatro estadounidenses, incluidos dos marines retirados, detenidos en 2020 por la presunta planeación de un supuesto Golpe de Estado en contra de Maduro”.

Según el análisis de Insight Crime “este intercambio involucró a presos valiosos para ambas partes, lo que envía un fuerte mensaje justo cuando Colombia y Venezuela restablecen relaciones y el gobierno de Maduro se ha convertido en garante de las negociaciones de paz de Colombia con el Ejército de Liberación Nacional (ELN)”.

Desde la perspectiva de los integrantes de Insight Crime, aunque Venezuela sigue siendo un importante centro de distribución de cocaína colombiana, los narco sobrinos no parecen haber sido actores importantes en el negocio. Al momento de su captura, los agentes estadounidenses dijeron que ambos tenían nexos con el Cartel de los Soles, término que se emplea para describir los grupos que actúan a la sombra en el ejército de Venezuela y que desde allí participan en una variada gama de actividades criminales”

En el análisis se explica que Maduro no obtuvo todo lo que quería en el intercambio, porque habría ofrecido liberar a todos los detenidos estadounidenses en Venezuela a cambio del empresario colombiano Alex Saab, quien es juzgado actualmente por ayudar al régimen venezolano al lavado de dinero.

Según fuentes de la Casa Blanca, el gobierno de EEUU nunca consideró seriamente la posibilidad de intercambiar a Saab.

Desde la perspectiva del abogado constitucionalista Juan Manuel Rafalli el acuerdo entre Caracas y Washington hace que se vea más factible el reinicio del proceso de negociación por condiciones electorales y planes de ayuda humanitaria que están pospuestos desde hace un año.

Para Rafalli es importante que no se reduzca el episodio a un simple intercambio de detenidos, porque se corre el riesgo de perder de vista las motivaciones de mayor importancia que están detrás de este acuerdo”.

La opinión de Rafalli coincide con la de Michael Penfold, quien sostiene que el intercambio “es uno entre varios puntos de negociación bilateral que lleva meses y es más amplio porque incluye energía y sanciones; paquete humanitario; oposición y elecciones de 2024 y relaciones con Colombia. Todo en un contexto global y regional que cambió. Nada es aislado”.

Sin embargo, el intercambio no ha estado libre de críticas. El senador (FL) Marco Rubio cuestionó el canje al decir que “liberaron a siete rehenes inocentes a cambio de dos narcotraficantes condenados sobrinos de un dictador (…) esta es la razón por la cual los terroristas y los tiranos siguen tomando como rehenes a los estadounidenses, saben que pueden obtener algo a cambio de ellos”

La opinión de Rubio marcó las reacciones posteriores de la mayoría de los dirigentes políticos de la oposición venezolana.

La precandidata presidencial María Corina Machado catalogó como un «gravísimo error» el acuerdo porque “sacrifica la justicia por la pax criminal; genera incentivos perversos a favor del narcotráfico y del secuestro internacional». Desprecia los DDHH; transmite debilidad en la mayor democracia occidental; y porque degrada la lucha por la libertad en Venezuela”.

Por otra parte, el diputado. Juan Pablo Guanipa indicó que la acción “desconocida por la alternativa democrática es una prueba que Maduro dirige una corporación criminal que no solo persigue y tortura a quien sea para mantenerse en el poder, sino que toma rehenes como ficha de cambio».

Insisten en que se debe regresar a México

Después de reunirse con el presidente de Colombia, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, insistió en la necesidad de que se restablezca el proceso de negociación en Venezuela entre el régimen de Nicolás Maduro y la Plataforma Unitaria.

“Nuestra esperanza es que el régimen de Maduro y la Plataforma Unitaria puedan llevar adelante un diálogo que lleve a las condiciones necesarias para tener elecciones libres e imparciales para restaurar la democracia en Venezuela, para que puedan volver a tener el apoyo de la comunidad internacional y tener un contexto mejor para los venezolanos (…) El estadounidense sostuvo que “eso es lo necesario para que los venezolanos no sientan que deben dejar su país y para que los venezolanos que se han ido de su país puedan regresar”.

Vía
papersnoticias.com
Fuente
dw.com

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